Capítulo veintiséis. ¡No puedes amar a otro hombre!
—¿Eres gay? ¿Te gustan los hombres? —preguntó Maya viendo con ojos desaprobatorios a Sebastián y con furia a Oliver.
—No voy a tener esta conversación contigo aquí y a oídos de todo el mundo, Maya —respondió el hombre mirando como Oliver se alejaba un paso de él—. No te atrevas a dar un solo paso más —añadió haciendo que el muchacho se quedara quieto.
—Creo que esto se salió de control —susurró.
—Pues me importa una mierda lo que tú quieras, me importa una mierda que el mundo escuche. ¡Me estás