Mundo ficciónIniciar sesiónSebastián no pudo negarse a lo que Oliver le estaba ofreciendo en ese momento. Su cerebro estaba ligeramente embotado por el licor consumido, pero su cuerpo estaba más que listo para desquitarse por las noches en vela que había sufrido pensando en lo que Oliver hacía con Victoria en la habitación.
Oliver pegó su cuerpo al de Sebastián al sentir como aquella fuerte mano se deslizaba por su espalda hasta sus redondas nalgas y como las toma







