32. VOLVER.
POV. LUCÍA.
Una fila eterna de sirvientes nos esperaban en la entrada, todos uniformados y sonrientes, como siempre, justo como lo recordaba, justo como el primer día que pisé esa casa.
— Es un placer volver a verla señora — sonreí sin prestar demasiada atención.
— Mis cosas…
— Ven — Sebastián tiró de mi mano y subimos la escalera.
La tercera puerta por el pasillo principal tenía un pequeño ángel dormido sobre unas nubes y Sebastián empujo la puerta para abrirla, me dejó pasar primero y el aire