Mundo de ficçãoIniciar sessãoDespués de dejar a Cristal en casa de sus padres, me dirijo a la mía. Quiero hablar con papá y también comenzar a trabajar. Llego, pero no lo encuentro por ningún lugar; a mamá tampoco, por lo que dirijo mis pasos a mi oficina. Al llegar, veo que me espera una mujer que reconozco enseguida.
—¿Qué te trae por aquí, Chiara? —pregunto con frialdad.—¡Gerónimo! —exclama ella, pateando el






