Mundo ficciónIniciar sesiónLena se lleva una mano al pecho, como si el simple hecho de oír sus nombres le provocara un profundo dolor. Su respiración se entrecorta y la humedad de sus ojos me avisa de que está a punto de derrumbarse.
—No... no puedo recordar nada —dice al cabo de unos segundos, apenas logrando que su voz se haga audible—. ¿Cómo es posible? ¡Dos hijos! ¡Dos...! —Su tono se quiebra y traga saliva con dificultad—. No






