Mundo de ficçãoIniciar sessãoMi guardia baja la mirada por un segundo, aceptando mi respuesta en silencio, aunque sé que sigue sintiendo la inquietud. Pero eso no importa. Este es mi juego y nadie, absolutamente nadie, me dirá cómo jugarlo.
—Está bien, haremos lo que tú quieras, pero ahora ven —me atrae suavemente y me dejo llevar—. Vámonos a pasear. Ya sabemos que esos dos no saldrán hasta mañana de ahí. Quiero llevarte a un herm






