Mundo de ficçãoIniciar sessãoMaximiliano despertó con un sobresalto y estiró la mano hacia el lado de la cama en busca de Coral, pero ella no estaba allí. Inquieto, se incorporó y miró el reloj: eran las tres de la madrugada. El murmullo constante del agua corriendo llegó a sus oídos. Provenía del baño.
Intrigado, se levantó y se dirigió hacia la puerta, deteniéndose al escuchar algo más. Parecía… ¿l






