Mundo de ficçãoIniciar sessãoSonrío al verla tan emocionada. Es como si por un segundo todas las dudas, las sombras que me rondan, desaparecieran. Pero no duran mucho. Esa mujer, la de la llamada, sabía demasiado. Y aunque en este momento estoy perdido en la mirada verde de Cristal, no puedo sacudirme la sensación de que algo más grande nos acecha.
—Nunca olvidé ese día porque, en mi familia, pocas veces alguien me agradeció por algo sin pedírmelo primero






