Mundo de ficçãoIniciar sessãoDe pronto, se oyó una enorme explosión y el ruido de neumáticos chirriando en el asfalto, mientras Guido podía escuchar con claridad cómo su hermano maniobraba para mantener el auto. Luego, un choque y nada más. Un tenebroso silencio le devolvió el teléfono.
—¡Gerónimo, Gerónimo, mi hermano, responde, responde…! —lo llamaba asustado Guido, mientras aceleraba y enviaba un mensaje masivo de auxil






