Mundo de ficçãoIniciar sessãoCuando Cristal entra en su apartamento, se encuentra con la casa oscura y revuelta, y a Gerónimo sentado en el sofá, con el arma en la mano y la cabeza apoyada en ella. Corre hacia él y lo abraza con fuerza.
—¡Cielo, mi Cielo! —es lo único que logra decir Gerónimo, mientras suelta el arma, la estrecha con fuerza contra su pecho y la besa en la cabeza—. Pensé que no iba a verte tan pronto; me estaba muriendo de deses






