Simoursed había logrado movilizar a todas las tropas con rapidez, los pasos eran fuertes y pesados, pasos dignos de un ejercito de ese calibre. No había sido hasta que había notado algo extraño que se dio cuenta de error que había sido el dividir sus fuerzas de ataque. Simoursed lideraba el camino, a pesar de su baja estatura su espalda era amplia y llena de confianza.
—Mi reina.
—¿Qué ocurre?
—La interferencia ha disminuido, aún no es posible mantener conversaciones largas, pero el contacto se