—Si campeón, yo soy tu madre.
—¿co... cómo es posible?
—Soy un eco del pasado, un mero recuerdo grabado en tu alma.
—¿Me... me querías?
—Te adoré desde el momento en que supe de tu existencia, mi hermoso bebé —la mujer tomó rápidamente su rostro, limpiando sus lágrimas mientras le dedicaba una suave sonrisa.
—¿Qué fue lo que pasó?
—Cariño no hay tiempo, tienes que despertar.
—¿Despertar? ¿De qué hablas?
—Mi vida recuerda siempre que yo te amo y cada segundo que pase a tu lado fue maravilloso, p