La aparición de ambas bestias había producido varias bajas, los daños provocados eran numerosos, sin embargo, aún cuando para todos aquellos que lucharon parecieron haber pasados años, apenas había pasado cinco horas.
—¿Dónde está la señorita Jean? —preguntó Vinay mientras se acercaba a la zona de los heridos, Vinay había estado en desacuerdo con el ataque, pero aquello que les habían ofrecido es algo realmente valioso.
—Escapó —contesto uno de los reclutas más jóvenes de Deterra.
—¿Escapó? —