NATASHA
¿Acababa de aceptar mentalmente que estaba enamorada de Alessio? Sí, lo hice.
Estaba enamorada de su sonrisa seductora, de su mirada traviesa, de sus labios suaves y carnosos, de brazos y manos fuertes, de ese rostro tan atractivo, pero sobre todo de su manera de ser conmigo. Tenía la amabilidad de tratarme con delicadeza, de hacerme sentir única.
¿Era una fachada, una para llevarme a la cama? Qué demonios importaba eso, Alessio me tenía ya comiendo de su mano.
Lo observé atreves de mis