HOMBRE 3. Capítulo 29.
Abrahel logró salir de la mansión Brusnitsin sin que Abaddon lo notara y escondió sus cuernos en la capucha de piel de su abrigo para caminar por la concurrida Avenida Nevsky, de San Petersburgo, sin que la reconocieran como una demonio.
A esa hora de la noche los habitantes y turistas estaban afanados en apurarse por llegar a sus destinos, ya fuese para protegerse del frío o para disfrutar de una cena caliente.
Nadie parecía reparar en ella, ni se hallaban equipos de control de engendro en los