HOMBRE 3. Capítulo 28.
Borya estaba acostado en la cama de cara al techo, con Anna acurrucada en su costado, acostada sobre su pecho y envuelta en su brazo.
El calor de ella era lo único que lo mantenía en la realidad mientras su mente se paseaba por los recuerdos, por cada tramo de su vida pasada, sus dolores, sus soledades, sus abandonos y su lucha.
Por el terrible error que había cometido de aliarse con un ángel al que había creído honesto con los planes de salvación de la humanidad y de descuidar el amor que habí