HOMBRE 2. Capítulo 11.
Anna había revisado la planta superior sin hallar una sola posibilidad de escape.
Todas las ventanas parecían selladas y por lo visto, la casa además contaba con algún hechizo de protección porque, al ver pasar a unos turistas de camino al río, ella les gritó he hizo mucho ruido buscando llamar su atención, pero ellos ni se inmutaron.
Nadie la escuchaba ni la veían y eso la llenó de terror. Con desesperación pensó en alguna idea extremista, a esa altura era capaz de lo que fuera con tal de sali