HOMBRE 2. Capítulo 10.
Anna aprovechó que el demonio se había encerrado en el despacho para buscar una vía de escape.
Yelena le había pedido que confiara en él, pero a ella le costaba no sentirse inquieta por ese sujeto, más aún, al notar el alboroto emocional que él despertaba en ella.
«Los demonios son mentirosos y manipuladores», se recordó muchas veces, para no caer en el error de romantizar ese desagradable encuentro.
Corrió a la puerta e intentó abrirla, incluso, con violencia, pero esta estaba sellada. Hizo lo