La UCI estaba más tranquila de lo que Scarlett recordaba. La Dra. Rivera los recibió fuera de la habitación de Víctor, con expresión grave.
—Sra. Westbroke, Sr. Blackwood. Gracias por venir tan rápido.
—¿Cómo está de grave? —preguntó Scarlett.
—La infección se ha extendido a su torrente sanguíneo. Le estamos administrando antibióticos agresivos, pero tiene una fiebre peligrosamente alta. La Dra. Rivera abrió una ficha en su tableta. —Las próximas veinticuatro horas son críticas. Si los antibiót