Apreté los dientes. Dudé que supiera de que estaba despierto, pero me hubiera gustado que lo hiciera, que entendiera cuánto significaba que se hubiese tocado pensando en mí, sintiéndome junto a ella.
Me acababa de dar la señal que necesitaba para romper con todas las barreras, para dilapidar cualquier resquicio de cordura que nos quedara.
A sabiendas de que estaba dormida, la abracé y aplasté sus curvas con mi cuerpo, con la mente funcionando a su máxima capacidad para crear lo que haría para t