Capítulo 31. El bautismo del hombre bueno.
Aristo estaba sentado en la orilla de la playa encima de un mantel blanco que Sam había puesto en la arena debajo de uno de los toldos. Estaba descalzo y vestía solo un pantaloncillo y una camiseta del mismo color. Sonrió ante su aspecto, pero al parecer fueron ordenes de las niñas que se querían asegurar de que estuviera rodeado del color de la bondad.
Samantha se había marchado a ponerse su traje de baño y buscar a las gemelas; y su padre a cambiarse de ropa por algo más acorde a la playa, p