Parte II Capítulo 41. El Castigo de París.
Emma se despertó sobresaltada al amanecer, se había quedado dormida, giró en la cama y se encontró a Alec al otro lado de la cama. «No me despertó a pesar de que le pedí que lo hiciera». Con cuidado se levantó de la cama y acomodó las almohadas para evitar que Bastián se cayera si se movía dormido hacia su lado. Pongo se despertó al ver que se ella se levantó y se sacudió, Emma se asomó a la habitación de las niñas y vio que todas dormían, pero las perras al ver que estaba despierta y que Pongo