Guerra entre hermanos.
El viento aullaba a través de los árboles, sus hojas temblando como testigos mudos de la confrontación que se avecinaba. Itzel y Aleron se encontraban en el corazón de la frontera, un lugar donde las sombras parecían más densas y los secretos ancestrales se aferraban al suelo.
Los ojos de Itzel brillaban con determinación mientras sostenía su espada de plata. Aleron, por su parte, mostraba una sonrisa desafiante, sus garras afiladas listas para la lucha. Los lobos de la manada habían sido instr