Korvoz ya sabía todo, no hubo magia sino un actuar deliberado y sentir que tenían eso en común lo llenó de ira. Recordaba todo con claridad, diez años atrás, había estado de visita en Boston, cuando al pasar cerca de una heladería, entró atraído por el aroma de su compañera.
Pero no había tenido suerte en seguir el rastro. Al regresar al punto de partida, se sintió curioso por un helado en específico y la dependiente, le dijo que una joven, acababa de comer el mismo. Así que, desde ese momen