Cuando Blaire cerró los ojos, Miguel bramó su ira al cielo, varios ángeles y arcángeles descendieron para acompañar a uno de los suyos en el dolor. Alexander por su parte, quiso gritarle al universo, pero la situación era delicada.
Así que recogió el cuerpo de su ratoncilla, Korvoz el corazón y partieron hacia el inframundo. Cuando llegaron, Gabe tenía una cúpula transparente para Blaire y una urna de oro para su corazón, mismo en el que empezaría a trabajar Colmillitos, para retirar los cabel