Emi no se sintió excluida de la charla que se daría, comprendió que era algo doloroso para ellos como familia y respetó el espacio que necesitaban.
—Pues vamos entonces.
Kor comprendió que ella entendía y la abrazó con fuerza.
—Me alegra que te sientas así.
—Ustedes necesitan este tiempo y yo, quiero tener a Gabe para mí.
Dejándolos a todos en la casa, Gabe la escoltó a una pequeña heladería en las afueras de la ciudad. Conducía un todoterreno y Emi se sintió emocionada.
—Este es m