CAPITULO 79 Gracias, Jace. La pasé genial.
¿Qué pensaría de él? ¿Que la acosaba para aprovecharse de su situación? Sería imperdonable.
El viaje de vuelta fue tranquilo, y la notó satisfecha, aunque callada. Pensativa, aunque no más de lo habitual, y relajado el gesto de triste preocupación que se había vuelto su sello en los últimos meses. Al llegar a su hogar, parada a su lado, lo observó con una sonrisa franca y le extendió la mano, que él tomó entre las dos suyas, casi con veneración.
—Gracias, Jace. La pasé genial. Como hace mucho t