Sabía que estaba en un estado lamentable, la preocupación se notaba en su rostro pálido y desencajado y en el nervioso tic de uno de sus ojos. Apenas sí había comido y dormido esos días.
Había hablado con Marie, la hermana de Casie. Esta se había extrañado con su primer contacto, desconfiando, pues Casie no le había contado lo que pasaba entre ellos. Él fue sincero al decir que tenían una relación y la quería. Fue la primera vez que lo dijo en voz alta, convencido. Marie le confesó el terror qu