Sería muy fácil aprovecharse de su sensibilidad, pero no es lo que él quería. Quería disfrutarla, penetrarla, saciarse de ella y devolverle, aumentado, el goce. Kaleb, en contra de lo que quienes veían sus conquistas podían pensar, no encontraba satisfacción solo en correrse y vaciarse en una mujer, con lo que esto tenía de agradable. Él hacía lo posible y más para lograr que su pareja disfrutara tanto o más que él.
Llevarla a su apartamento para tener sexo parecía el paso natural, pero lo desc