Mundo ficciónIniciar sesión—Hola, Aura —la saludó con efusividad, como si la conociera desde hacía mucho tiempo.
La aludida frunció el ceño, preparada para tocar el botón de seguridad. Aquel extraño llevaba puestos unos lentes oscuros y parecía misterioso. No podía reconocerlo.
—¿Qué se le ofrece …? —Sabía que los guardias le habrían hecho una requisa de armas, sin







