Mundo ficciónIniciar sesiónAquella fatídica noche parecía haber quedado atrás. Es decir, nadie más que ella se sintió tan libre en ese momento. Había ignorado todas las llamadas de su ex pareja, sus intentos de llegar hasta su departamento, sus mensajes enloquecidos desde cualquier otro número diciéndole que jamás iba a perdonarle que le haya puesto un dedo encima a su hermana; como si a ella le importaran mucho sus amenazas estúpidas, y le pidi&oacu







