Duros momentos

—Esa herida, ¿cómo te la hiciste?

—Pues, yo …

Nunca en la vida pensó que una pequeña mentira a los médicos iba a perseguirla ahí, hasta el maldito interrogatorio. Se mordió el labio, sin poder responder. Estaba viendo fijamente a Takemaru y pensaba en cómo salir de ahí lo más rápido que pudiera. ¿Por qué nadie le hablaba de la maldita cá

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