Capítulo 31: Ecos del pasado
La noche se asentó sobre la casa como una capa de terciopelo oscuro, elegante… y traicionero. Todo parecía en calma, pero en ciertos rincones, la calma era solo una máscara.
En la habitación de invitados, lejos de las miradas curiosas, la madre de Artemis cerró la puerta con un movimiento suave, casi imperceptible. Ella no encendió la luz principal para no llamar la atención y ser descubierta.
Con cuidado ella caminó directamente hacia la ventana, asegurándose de qu