Capítulo 61 — Decisiones que pesan como vida
El sonido de la máquina marcando los latidos era lo único constante en medio de un silencio que se sentía demasiado pesado para ser real. Nerina no recordaba en qué momento había dejado de respirar con normalidad, pero tal vez fue cuando vio a su padre desplomarse en aquella silla frente a sus ojos, con el rostro desencajado y las manos aferrándose a su pecho. Quizás fue cuando la ambulancia se lo llevó de emergencia o tal vez ahora… mientras lo obse