Sienna
El abrazo de Killian me devolvió la vida. Sentir su piel caliente, mojada por la lluvia y manchada con su propia sangre, me provocó un choque emocional destructivo. Había visto a este hombre matar por mí, había presenciado cómo arriesgaba su cuerpo para evitar que me tocaran, y eso despertó en mi interior un instinto primario que destruyó cualquier barrera de orgullo que me quedaba.
Le pasé las manos por la espalda ancha, apretándolo contra mi pecho sin importar la herida de sus costilla