Sienna
La camioneta de la policía desapareció por el camino de tierra levantando una cortina de polvo blanco. Me quedé en el porche de la casa principal abrazándome, sintiendo cómo el viento de la mañana me helaba la piel a través del camisón roto y el abrigo lleno de sangre seca.
Durante dos días me quedé en el rancho sola, caminando por los pasillos vacíos, limpiando las manchas del suelo y esperando la llamada del hospital del pueblo. El rancho ahora era mío en los papeles, pero nada de est