Mundo de ficçãoIniciar sessãoBajo Sospecha
Los gritos de los periodistas se oían como una marejada lejana cuando Callum llegó a la entrada trasera del edificio. Se había escabullido entre muros, cajas y callejones húmedos, como un ladrón en vez de un CEO. Su respiración era pesada, no por el esfuerzo, sino por la adrenalina. El caos afuera estaba por estallar, pero lo único que importaba era Aurora.
Subió los cinco pisos por las escale







