Mika:
—¿Esa chica, la tal Zaneth vio algo?- le pregunto.
Uno de los escoltas le trae a Sonée una bolsa con hielo y ella se lo pone sobre el ojo inflamado.
—Es ciega, ¿que no viste el bastón?
—Pero pudo haber atestiguado alguna cosa.
Sonée gruñe.
—No. Solo escuchó el ruido de los cristales quebrándose, se estaba bañado y esperó para venir a ayudar. Es la vecina de al lado.
Asiento.
No importa lo que diga Sonée, esa chica es un cabo suelto y a mí no me gusta dejar cabos sueltos.
Sin embargo no t