Lucas
Hacía más de veinticuatro horas que Orión se había ido en su misión, y desde entonces, el tiempo parecía moverse a un ritmo diferente en el búnker. Dos horas después de su partida, recibimos el contacto para discutir la planeación de unir los búnkeres con un túnel. La noticia había traído una oleada de energía y propósito a nuestra lucha, una chispa de esperanza.
Nos pusimos manos a la obra rápidamente, compartiendo entre los búnkeres los planos y discutiendo las posibles direcciones del