Isabela pidió a los entrevistados que esperaran fuera diez minutos y luego presentó el currículo de la candidata.
—Me quedo con esta; tú puedes elegir al resto. —Dicho esto, salió.
Catarina permaneció en la sala de conferencias y, tras escuchar esa respuesta, no pudo entenderla en absoluto.
¿Qué tenía de especial esa candidata llamada Betane Hings? Venía de una ciudad de tercer nivel, su puntuación en la entrevista no había sido de las mejores y, lo más importante, su familia no tenía contactos.