—¡Cariño, mamá te promete que definitivamente no soy una persona obsesionada con la apariencia! —dijo Isabela, levantando tres dedos en señal de juramento.
Killian asintió:
—Lo sé, mamá no le gusta un hombre que solo tiene apariencia y no tiene fondo.
Isabela le jaló para sentarse en el sofá y preguntó curiosa:
—Entonces dime, ¿cómo llegaste a la conclusión de que Maison es una persona decente?
Killian frunció los labios:
—A Nina le gustan las hamburguesas y la pizza, y a mí me gusta la pasta. M