Mundo ficciónIniciar sesiónCuatro meses después
Helena subió los primeros escalones de la Fundación, porque no pretendía engañarse fingiendo que vivía en otro lugar, y después de aquella cita lo único que quería era acostarse y dormir doce horas seguidas.
—¿No me invitas a un café?
Damien llegó junto a ella y le dedicó una de esas sonrisas que eran capaces de derretir a cualquiera. Pas&oac







