Mundo ficciónIniciar sesiónLeyna
Con el pómulo destrozado por el golpe de ese idiota, caminé hasta mi casa, por fortuna aún Volker no había vuelto, me miré en el espejo del baño y el moretón que marcaba mi rostro era bastante evidente—. Mierda— maldije.
Busco el móvil y llamo a Amelia.
—Ese hijo de puta me acaba de dar un puñetazo— dije nada más oír su voz.
—¿Qu&







