Mundo de ficçãoIniciar sessãoLeyna
Estos días pasaron volando como si el día y la noche tuviesen solo una hora. Mi corazón ya empezó a extrañar a Mario y eso que aún no se había ido. Mientras espero nerviosa a que este venga a buscarme a casa y que se despida de mí, Volker se acerca a mí antes de salir a comer con unos amigos.
—¿Podemos hablar? — dijo y más nerviosa me sentí porque no sabí







