Mario
Y al final, no nos damos cuenta de cómo empezó hasta que te enteras de cómo quieres que acabe, entonces es cuando entendiste que no se elige si no se acepta lo que ya estaba predestinado para nosotros. Hoy en día puedo decir que mi destino siempre estuvo al lado de ella. Que si no fuera por su valentía, quizás no hubiéramos llegado a ser lo que éramos ahora mismo, mi prometida, mi amiga, mi amante, mi mujer, mi futuro.
—¿Dónde está? — Leyna llega a mí al verme parado frente a la casa de l