—¿Quién sabe?, talvez está de buen humor —señaló Gwen en cuanto subían al ascensor que las llevaría hasta la planta alta.
—No lo sé, me pareció un poco extraño, muy servicial. —Agnes se notaba algo pensativa mientras que veían el número del panel cambiando hasta detenerse en el que debían de bajar.
—No te fijes, quizá le pasó algo bueno por lo que está de buenas.
—Hmm… De acuerdo —murmuró. En cuanto las puertas se abrieron, ambas prosiguieron por el pasillo que las llevaría hasta el área de