—Maldito el día en que esto pasó —exclamó con desagrado—, me siento atrapada, joder. —Su mirada demostraba angustia, la agonía era palpable y su semblante se contraía en una mueca de desesperación y pesar.
Era temprano después de el trabajo, ella se encontraba con sus compañeras, Isa y Gwen, tras haber salido antes, como eran las únicas dos personas con las cuales había hablado con antelación del tema, eran las únicas con las que podía discutir al respecto acerca de lo que todo mundo estaba ha