—Ellos quieren que los veamos de nuevo en algún momento... —musitó inseguro. Agnes alzó un poco las cejas con una mirada incrédula.
—¿Cómo dice? —inquirió alzando aún más las cejas, casi poco confiada en eso. Ante lo cual, él frunció la boca y arrugó el entrecejo en una nueva mueca. Le costaba hacer el comunicado de lo que le habían propuesto.
—Me han llamado para decir, que esperan vernos otro día si disponemos de el tiempo para hacerlo.
—Oh… Ya veo, ¿y entonces?
—Primero pregunto —re