Mundo ficciónIniciar sesiónEn lugar de quedarme callada, me acerqué y tomé la caja que contenía su vestido. La abrí con sumo cuidado, y mis ojos se encontraron con un traje blanco deslumbrante, adornado con finas pedrerías doradas que parecían atrapar la luz. El diseño era etéreo, como si hubiera sido creado para una deidad, y por un instante me quedé maravillada.
—Te ayudaré a vestirte —dije en voz baja—. El vestido parece complejo, y tú irás primero. Yo todavía tengo tiempo. Rose me sost






