Mundo ficciónIniciar sesiónLa persona que me devolvía la mirada desde el espejo no parecía ser yo. Era difícil creer cómo un poco de maquillaje, joyas y ropa nueva podían transformar tanto a alguien. Mi rostro era el mismo, pero ahora lucía más brillante, sin rastro del cansancio que solía acompañarme. El vestido azul oscuro que llevaba me hacía ver elegante, aunque mi cabello seguía igual de rebelde como siempre.
—Eres muy hermosa. Cuando nuestra señora te vea, quedará completamente prendada de ti —come






